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Campos ganaderos en medio de la selva de montaña, en Baritú.
Foto: Fernando Falke - Red Yaguareté. |
Durante el mes de diciembre de 2008 y principios
de enero del 2009, se registraron en las comunidades de Lipeo y
Baritú, situadas en el límite noroeste del Parque Nacional Baritú,
varios eventos de predación de Yaguareté a ganado doméstico. Si bien
estos son frecuentes en la zona, en esta ocasión se produjeron en
áreas cercanas a las viviendas de los pobladores, lo que no es usual.
Esto generó mayor alerta y atención al caso.
El primer ataque a un ternero en noviembre fue en una zona alejada de
las viviendas, lo que es normal que suceda. Pero a partir del 1 de
diciembre se produjeron una serie de ataques a terneros hasta
aproximadamente 300 metros de la casa de un poblador de Baritú. Luego, los
ataques se empezaron a dar en la comunidad de Lipeo, algunos también a
poca distancia de las viviendas de los pobladores.
El 12 de diciembre, una patrulla conformada por Fernando Falke (Red
Yaguareté) y Matías Entrocassi (APN) se dirigió a Lipeo, donde
efectuaron diversas recorridas por el monte, hallando huellas de
yaguareté y documentando los restos del ganado atacado.
Posteriormente, y como medida preventiva, se disparó pirotecnia con el
fin de ahuyentar de las zonas pobladas a los posibles felinos de las
cercanías.
Asimismo se conformó otra patrulla con pobladores locales (Deterlino
Figueroa y Pánfilo Grimaldo, pobladores de Lipeo) para realizar
salidas en busca de huellas y tareas de ahuyentamiento los días
posteriores.
El 15 de diciembre se reciben noticias de ataques a terneros en
Baritú, por lo que Fernando Falke se trasladó hasta allí, a 15 Km. de
Lipeo, donde documentó los restos de 4 terneros atacados por yaguareté
y huellas del felino. Fernando permaneció allí hasta el 17 realizando
recorridos y tareas de ahuyentamiento junto a los pobladores locales.
Pasando Navidad, vuelven a producirse ataques en la zona del Río
Naranjo y Abra de Minas.
El 7 de enero llega a la zona personal de la Delegación Técnica
Regional Noroeste de la Administración de Parques Nacionales (DTRNOA)
y del Parque Nacional Calilegua para analizar la situación, con el Dr.
Pablo Perovic a la cabeza. Junto a Fernando Falke, Matías Entrocassi y
Clemente Espinoza se dirigieron hacia
la zona de conflicto.
En esos momentos se produjo un ataque de un yaguareté hembra con
cachorros a un ternero en Baritú, hecho que también fue documentado.
Luego de analizar los datos recabados, se concluyó que se trataba de
más de un ejemplar y no de uno solo. Se instalaron cámaras trampa,
mediante las cuales se registró un yaguareté entre Lipeo y Baritú, 10
días después.
Cabe destacar que en esta zona de selvas de montañas es donde más
ejemplares de yaguareté hemos registrado. Se practica ganadería
extensiva bajo monte, es decir, el ganado se mueve por grandes
extensiones de selva, justo en el territorio del yaguareté, lo que
facilita que se produzcan este tipo de conflictos.
Finalmente, y como resultado de estas acciones, se decidió comenzar a
trabajar en talleres con los pobladores para favorecer la colaboración
de los mismos para la conservación del yaguareté a largo plazo, y
analizar la inclusión de la comunidad de Baritú como sitio piloto para
la implementación de un sistema alternativo de manejo ganadero, con el
fin de evitar los conflictos por los ataques al ganado y la
consecuente represalia de los propietarios sobre el felino, un
conflicto donde ambos siempre terminan perdiendo.
Mirá nuestro estudio sobre los conflictos yaguareté-ganado en la zona:
Click acá.